domingo 29 de enero de 2012

Poema


Mi niña llanera
A mi hija Zoe.
Llevas en tu sangre pura alegría llanera
Desde el alto Apure hasta las tierras de Portuguesa
Allí tus raíces imperan,

Cuando mi niña llanera se pone a jugar en su tierra
Persigue las mariposas que vuelan y vuelan
Alimenta las gallinas y hecha maíz por la tierra

Tiene tantos bríos que al becerro enreda
Y hasta el cansancio se monta en una mansa yegua

Ay mi niña llanera…

Cuando escucha el joropo la sangre se le acelera
Que se pone a zapatear con los primos de su tierra…
Así termina la tarde de mi niña llanera…

Al llegar noche, muy cansada se acuesta…
Soñando con la aventuras que al siguiente día le espera…

Ay mi niña llanera…
Como no vas a ser tan llanera
Que con tu belleza exaltas
Mi vida aquí en la tierra…

viernes 11 de marzo de 2011








miércoles 30 de junio de 2010

Para sentirme bien

Alí Primera
Canción para acordarme

Yo amarré los recuerdos
al árbol de la noche
y fuí en busca del sol
y todavía me acuerdo
la primera vez que hice el amor
me acuerdo de mi gente
gastando madrugadas
por una lata de agua,
me acuerdo cuando vi a Fidel por primera vez
en la Sierra Maestra
en una película que nos trajo un francés
y que proyectamos en la pared
de una iglesia
era la casa más blanca
y más grande del pueblo
y en sus paredes vi a Fidel
en la Sierra Maestra.

Me acuerdo de Salvador, el albañil
leyéndome trozos del Capital,
y cuando mi madre supo
que era comunista
me dijo: ¡Dios te bendiga!
porque para algo
deben servir las bendiciones
en esta vida
y salí contento al camino
lleno de alegría
y aprendí a cagarme en la libertad
que defiende Superman
porque para algo
debe servir la mierda
en esta vida.

Y fui llenando con flores
a mi fusil de poemas
y afiné la puntería
del canto contra las bestias
fui sumando corazones
para vencer madrigueras
al llenarme los rumores
del volantín cuando vuela

Yo amarré los recuerdos
al árbol de la noche
y fui en busca del sol
Me acuerdo cuando llegué tercero
en una carrera de bicicletas
y me dejaron fuera
de la lista de premios
por culpa de un gallito
pintado en mi franela
Me acuerdo de mi primer
par de zapatos
ganado en un concurso de poemas,
me acuerdo de mi cajón de limpiabotas
"Hoy no fío, mañana sí"
escrito en mala letra
lo conserva una familia amiga
de Las Piedras

Y cómo no acordarme, compañero
compañero, cómo no acordarme
si me da por cantar
cada vez que me acuerdo
Que fui llenando con flores
a mi fusil de poemas
y afiné la puntería
del canto contra las bestias
fui sumando corazones
para vencer madrigueras
al llenarme los rumores
del volantín cuando vuela

Yo amarré los recuerdos
del árbol de la noche
y fui en busca del sol
Me acuerdo del obrero que me dijo
no vendas tu canto
que si lo vendes, me vendes
que si lo vendes, te vendes

Y cómo no acordarme, compañero
si me da por cantar
cada vez que me acuerdo

Fui sumando corazones
para vencer madrigueras
al llenarme los rumores
del volantín cuando vuela

martes 8 de junio de 2010

tratando de escribir una novela... en mi curso de Novela

La noche era fría, oscura, la neblina casi llegaba a mis rodillas, ya era rutina frecuentar la plaza Belén, me sentaba en unos de los bancos por casi cuatro horas, encendía un cigarrillo Belmont y pensaba en mi estadía de seis años en la ciudad de Mérida, no me sentía solo, aunque no era la plaza principal de la ciudad era muy concurrida por los habitantes de la zona, estaba rodeado de vendedores ambulantes, pasteleros, perros calientes, chicheros etc., los Hippies vendían collares y diversos amuletos de tradiciones extrajeras que en algunos casos no conocían, a veces veía pasar a las viejitas con velo en la cabeza para asistir a la misa de las siete pm. Sin embargo, era una noche inusual, la neblina era densa, aspiraba el cigarrillo y rozaba mis manos para calentarlas, pensando que si no aguantaba el frio compraría marihuana para calmarme aunque pensándolo bien no lo haría porque pasaría la noche con hambre, además, los 50 bs que llevaba era para gastarlo en una caipiriña en Birosca y batirme fuertemente en la olla del rock. Mientras terminaba mi cigarrillo enfoqué la mirada en uno de los edificios que rodeaba la plaza y de pronto estaba ella, una mujer, bella, sentada en el balcón, leyendo un libro, cuyo nombre no alcancé a ver, se mostraba muy interesada en su lectura lo podía ver en sus expresiones de risa, satisfacción, era la primera vez que me sentí motivado a observar detalladamente a una mujer, creo que era merideña por sus facciones, tenía el cabello liso y negro, su piel era blanca, pero con su pose de lectora se veía erótica, era Venus encarnada en ella, sus labios, murmuraban lo que leía, podía detectar la sincronía de su respiración, estaba embobado, no me di cuenta que pasaron dos horas sino cuando ella se levanta y me deja en soledad.

Miré a mi alrededor y ya no había nadie, no quise irme de inmediato a Birosca, sino, que me quedé suspirando pensando en esa visión que me parecía del otro mundo, bueno para mí de otro mundo porque siempre me han gustado las mujeres que parecen ser intelectuales, por un momento llegué a pensar si se me presentaba la oportunidad de conocer a esa mujer. Pero pensar en eso, me sentí reflejado en un calidoscopio en el que las imágenes reflejaban mi personalidad física y espiritual, conocerme a mí, a mí, yo Arthur León un hombre de 25 años, que gané un concurso de cuento en el Nacional y pensando que sería un gran escritor, dejé a mi oriente querido, una carrera universitaria a la mitad, una madre que me adoraba, sólo por perseguir un sueño, sólo por sentirme como Funes el Memorioso, porque ya no recuerdo mi niñez y eso es extraño por ser joven, pero si tenía habilidades innatas en la escritura. Llegué a Mérida a estudiar Letras, al principio sentía que me codeaba con gente extraña como yo, conversaba con hombre y mujeres que pensaban que eran poetas y me di cuenta que sólo vivían de un sueño, me los imaginaba como Heidi brincando de nube en nube. Mis clases eran maravillosas, aún tenía la esperanza de que en algún momento me dieran las pautas para comenzar y afinar mi escritura, pero no, todo se convirtió en verborreo de mi profesores, escuchaba la poética de Aristóteles de la boca de un loco que si alguna vez hubiese escrito algo de lo que decía, creo que en la actualidad sería un gran escritor de literatura pornográfica, porque mataba la poética leyendo sobre un libro que consiguió en la basura llamado el orgasmografo. Otro curso y creo que sentí gran afinidad, era un taller de creación literaria, no aprendimos a crear nada, sólo leíamos cuentos de Borges durante cuatro horas seguidas, el escritor nos deleitaba con esos cuentos, se fumaba hasta dos cajas de cigarrillos durante ese tiempo. Él era un viejo achinado, venía de los andes trujillanos, estudió ingeniería forestal pero nunca ejerció su profesión sólo se dedicó a escribir cuentos de ficción, influenciado por la literatura de Borges, Cortazar, Kafka, de inmediato me hice amigo de ese viejo, solía visitarlo, me regalaba libros, me encerraba en su apartamento durante horas y horas, creo que me leí toda la biblioteca de Babel. Allí comprendí que estudiar Letras me ayudaría a conocer sobre la literatura pero jamás me enseñaría a ser escritor, fue decepcionante dejé todo por descubrir aquello en Mérida, pero desde ese momento me tomé la carrera a la ligera y decidí vivir la vida andariega de cualquier escritor existencialista y vagabundo como los del siglo xix.

Sue

miércoles 17 de marzo de 2010

MUSA

Musa
Agosto - 2005


La musa se desprende mí cuando tomo mi pluma y me siento a escribir,
¿será que odia este cuaderno? O al papel que está en blanco y desea ser escrito.
Musa eres como un orgasmo me das el mayor placer en la cama pero luego te vas.
Musa quizás te defina como sexo, sólo te siento, disfruto y me satisfago de ti.
Y luego te marchas y me dejas en plena soledad, sin besos, sin caricias, vacío, sin nada.

No te llamaré musa, te llamaré prostituta.
Prostituta que cumples mis deseos pero
Me cobras por tus servicios.
Musa eres horrenda, estúpida
Inmadura y fascinante que no te quiero dejar ir.

Musa eres como el amor no correspondido
Porque yo te amo y me sólo sobras de tu interés.

Musa me das un intelecto mediocre
Y me absorbes las neuronas,
Me das muerte pero también me das vida

Mátame del placer que me produces
Dame el orgasmo deseado
Lléname de poesía
te lo pido amor prohibido.


Mi musa la que no me ama,
Pero yo si la amo
Dame poesía
Dame orgasmo
Dame, dame, dame
Mujerzuela dame tu poesía.
Y se apago la luz
Me diste el orgasmo,
Me diste placer aunque solo y vacío
Te pague con mi mejor escritura.

POESÍA

Los amantes
Abril – 2006

Llegada la noche
Aparece el tierno amante
Tocando la ventana de la tierna doncella.

La doncella despierta
Y siente el aroma de lujuria,
Lujuria del tierno amante que
Exhala por su ser.

Por las noches se unen los amantes
Tendidos de placer
Se consumen en la oscuridad
Volviéndose uno y nada.

La luz de la mañana
El sol brilla, la oscuridad desaparece.
Ella tendida en su cama y él al lado de su mujer.

POESÍA


Placera
Mayo – 2006

La mujer calleja
La mujer placera
Sentada en el banco
Esperando al más grotesco amante
Hombre de la vida andariega

La mujer placera
Se le siente el pasar de los años
Mostrando sus arrugas

Vieja, arrugada, burlesca, fea y sin dientes
Anda la placera, detrás de esa risa escondes
Tus tragedias.

¡oh! Mujer placera tu destino
Es quedarte allí postrada
Esperando unas monedas
Que salen de las manos
Del hombre más grotesco de esta tierra.

Y así morirás sin sentir paz
Sin sentirte bien contigo misma,
Sola, sin nada,
Mujer calleja.